lunes, 1 de noviembre de 2010

Richard Castle: Gotas de tinta en la escena del crímen

A un par de episodios de adentrarme en el ecuador de la primera temporada, es hora hacer las primeras valoraciones de "Castle", uno de mis estrenos más recientes. Crímenes, tinta y un escritor con carisma.

Antecedentes....
Hace unas semanas me hice con el dvd de la primera temporada de la, por ahora, serie del desafortunado en audiencias Nathan Fillion.
Nunca oí hablar de ella hasta que Adri (hablandodeseries.com) le dedicó una entrada. Un año más tarde, Cuatroº se hizo con los derechos y comenzó a emitirla en abierto en nuestro país.

Por lo poco que había leído en la red y lo poco que había visto en algún anuncio que otro, tenía claro que "Castle" sería otro procedimetal cachondo como ya lo fuera "Life" o la genial "Bones". Casos policiales tratados con grandes dosis de humor y subrealismo, tensión sexual entre los dos protagonistas, tiras y aflojas, chascarrillos y chistes más o menos ocurrentes...

En pocas palabras, "Castle" parecía un buen entretenimiento y digna de darle una oportunidad. Total, su primera temporada se componía de diez únicos episodios y su edición digital, además de buena, estaba (y está) a muy buen precio.
Decidido. Richard Castle y Kate Beckett se vendrían conmigo a casa para comprobar si merecían mi confianza.

Tras el piloto....
Para el que no lo sepa, "Castle" cuenta la historia de un popular y egocéntrico escritor que acaba trabajando como colaborador de la policía, junto a una inspectora declarada fan de sus novelas pero que no le aguanta como persona.
Cierto, nada nuevo a la vista. Pero es que no es en el argumento donde radica la gracia del asunto.

La personalidad de Castle, su curiosa relación familiar (vive con su responsable y madura hija, Alexis, y su alocada y desmadrada madre, Martha) y la tensión que se palpa entre este y la agente Beckett, son los ingredientes principales.
No importa el caso, no importa quién es el asesino, lo importante es ver a los personajes reaccionar a lo que ocurre a su alrededor.

Y es que, le pese a quien le pese, y salvando las distancias, "Bones" ha sentado precedentes a la hora de hacer un "C.S.I." en el que importan más los personajes que el caso de la semana.
¿Arriesgado? Sí, pero cuando ya hemos visto el mismo crimen visto bajo distintas perspectivas, lo innovador está en darle al espectador otro foco de interés.

Veredicto....
Tras ver los cuatro primeros episodios puedo decir que "Castle" no es una serie perfecta, ni mucho menos prescindible. Es un buen entretenimiento al que merece dedicarle un par de horas de vez en cuando. Perfecta para desconectar de tramas pesadas y totalmente recomendable para rellenar esos huecos de indecisión seriéfila que todos tenemos de vez en cuando.

3 comentarios:

satrian dijo...

Una serie así debe estar en tu parrilla, porque se necesita desconectar con ellas, te divierte, te entretiene, y no tiene expectativas de aparentar nada más de lo que es, y de cuando en cuando te deja muy buenos episodios en su registro.

martinyfelix dijo...

Yo hace tiempo pensé en verla, pero al final no me decidí.
Esta bien tener una serie sin complicaciones, que hay ratos que necesitamos algo ligerito, sólo para pasar el rato.

LiPooh dijo...

Sólo discrepo en una cosa^^. Ha logrado a lo largo de las tres temporadas, convertirse en IMprescindible en mi parrilla, porque como bien dices es perfecta para desconectar y eso siempre está genial. No me cansó de ella ya que los geniales personajes hacen que no te resulte repetitiva.

Saludicos.