jueves, 3 de diciembre de 2009

24: Redención (Redemption). Primera parte

Cuando un hombre ha hecho de todo por lograr la paz para su país y su única recompensa es la soledad y el desprecio, no le queda más remedio que desaparecer.



Jack Bauer (Kiefer Sutherland) lo ha dado todo por lograr la paz y salvar la vida de los inocentes. Ha renunciado a su familia, ha visto morir a sus amigos y compañeros, ha sufrido torturas y traiciones y lo único que ha recibido de aquellos por los que luchaba ha sido el más despreciable de los rechazos.
Puede que Bauer no haya actuado siempre bajo la más estricta legalidad, puede que sus métodos sean más que cuestionables, pero los mismos que ahora le piden cuentas por sus acciones son los que un día le pidieron lo imposible por salvar su carrera política.

Pero por encima de la posibilidad de acabar el resto de sus días en prisión, lo que más atormenta al ex-agente de la C.T.U. es haber perdido a todo aquel al que quería y cuando alguien como él cree que ha tocado fondo siente la necesidad de redimir sus pecados.
Así es como tras tres años de vagar de continente en continente, Jack acaba en Sangala, Africa, donde Carl Benton (Robert Carlyle), un antiguo compañero de batalla, está ayudando a niños que han perdido a sus padres a manos de las guerrillas.

La labor de Benton en Sangala va más allá de proporcionar una educación y alimento a los pequeños. Su principal objetivo es evitar que estos caigan en las redes del general Juma (Tony Todd) y se conviertan en niños de la guerra, o lo que es lo mismo, blancos fáciles para lo que este se trae entre manos.
Aunque todo parece tranquilo y Benton y sus hombres no están preocupados por un cercano resurgimiento de Juma, el general está preparando un poderoso ejército que llenará de sangre las calles del pueblo africano.



Jack parece haber encontrado un pequeño reducto de paz y estabilidad ayudando a su compañero y aunque hay fantasmas que nunca le abandonarán, todo parece encauzarse.
A pesar de todo, sigue habiendo mucha gente interesada en localizar a Jack y llevarle ante la justicia y si para ello hay que remover cielo y tierra, están dispuestos a hacerlo. Así es como Frank Trammell (Gil Bellows), de la embajada estadounidense, se convierte en el mensajero de los berdugos de Bauer.

No sabemos si motivado por algún tipo de interés político o por simple obligación moral, Trammell está dispuesto a que Jack deje de jugar al ratón y al gato y regrese a los E.E.U.U. para ser procesado y por ello no duda en amenazar a Benton con retirarle los fondos para ayuda humanitaria si no hace entrar en razón a su amigo.
Está claro que Bauer tendrá que dejar de huir en algún momento pero Trammell ha demostrado ser un tipo que juega sucio con tal de lograr sus metas y eso puede que acabe trayendo complicaciones.



Llegados a este punto, Jack es consciente de que su presencia es un problema para el futuro de lo que Benton está haciendo con los niños y está dispuesto a marcharse, como tantas veces ha hecho en su vida, y seguir su camino.
Benton desea que este siga a su lado, pero sabe que si Trammell cumple sus amenazas todo por lo que ha luchado se desvanecerá y por eso le deja marchar.

Acto seguido, y como si la desgracia no estuviese dispuesta a alejarse jamás de Bauer, Thomas (Sivuyile Ngesi), el ayudante de Benton, le alerta de que el general Juma está reclutando niños para sus tropas.
Escéptico decide acercarse hasta un campo de fútbol cercano donde los pequeños suelen jugar y allí descubre horrorizado el cadáver de uno de sus niños y a otro gravemente herido que le informa de que los hombres de Juma van de camino a la escuela.



Parece que Jack tendrá que desaparecer en otro momento. Benton y los niños necesitan que evite por todos los medios que los soldados de Juma logren darles captura y con la ayuda de Thomas consigue esconderlos en un lugar seguro antes de que estos lleguen a la escuela.
Sabemos que Jack Bauer no es de los que se esconde en un refugio hasta que pasa el peligro y que su razón de ser es la lucha y por eso no duda ni un solo segundo en armarse con lo poco que tiene y luchar contra un número de enemigos claramente mayor.

Tras una sangrienta refriega, Jack es capturado, pero al menos ha logrado que el refugio de los niños siga siendo seguro y ha mermado el ejército de Juma.
No es de los que se derrumba al ser torturado y en ese aspecto podemos estar tranquilos por él, pero la situación no deja por ello de ser complicada ya que los guerrilleros siguen allí y esto impide que Benton pueda acceder al refugio para sacar a los niños y llegar a tiempo para la evacuación que está llevando a cabo la embajada, ya que estos están apadrinados y pueden ser trasladados a E.E.U.U.



Continuará...

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