jueves, 30 de septiembre de 2010

Perdidos: 6.07 "Dr. Linus" (Dr. Linus)

La mayoría de vosotros despedísteis la serie hace ya unos meses. Yo decidí esperar al dvd y pegarme esos maratones lostianos que tan bien nos sientan. Sexta review de la sexta y última temporada.

Resumamos lo más destacado del episodio anterior. Sayid se ha pasado al lado oscuro y ha acabado con la vida de Dogen. Esto da vía libre a John -humo negro- Locke que irrumpe en el templo arrasándolo todo y acabando con la vida de todo aquel que haya decido no seguirle en sus planes.
De nuevo, hay dos bandos. El de los 'presuntos' buenos y el de los 'presuntos' malos. Y mientras, Jack y Hugo siguen donde les dejamos en el episodio "El Faro".

Nuevo episodio. Si en la anterior review comenté que el flashsideway centrado en Sayid era del todo prescindible, esta vez me tengo que quitar el sombrero y aplaudir a los guionistas.
Redención, esa sería la palabra con la que definir la historia de Benjamin Linus fuera de la isla. Para empezar, decir que tanto él como su padre (ahora un débil ancianito al que cuida) sí estuvieron en la isla, pero que un momento dado la abandonaron. La relación entre ambos es buena (nada que ver con la que vimos en la isla).



Dicho esto, vamos al meollo. Ahora Ben es un dedicado profesor de instituto, que cree en sus alumnos y cuya aspiración es la de convertirles en personas de provecho. En el centro (ruinoso en gestión y organización) también imparten clases Artz (tan pesado y chisposo como siempre) y Locke (trabajo que le proporcionó Hurley a través de Rose).Ambos le convencen de que se convierta en el nuevo director (aquí es donde, de nuevo, sale la vena de líder de Ben) y este se dispone a conseguirlo aunque para ello deba jugar sucio.

En la isla, Illana tiene la mosca detrás de la oreja. No se cree la versión de Ben sobre la muerte de Jacob. Afortunadamente, ahora tiene entre sus filas a Miles (qué oportuno), al que le pide que use sus habilidades con las cenizas que recogió de la estatua (qué cuca). Miles no se anda con chiquitas (no suelen preocuparle las consecuencias de sus palabras) y afirma con rotundidad que fue el propio Ben (el pobre no gana para sustos) el que asesinó al hombre de blanco. La reacción de esta es la del clásico ojo por ojo (pero esperemos un poco).



Otro momentazo. Jack y Hurley se encuentran con Richard. Alpert ya no es el tipo templado y seguro que era antes. Ha perdido la fe en la historia que Jacob le contó y su único pensamiento es el de morir. No habría problema (perder la vida en esta isla no es nada difícil) si no fuese porque fue bendecido por Jacob con el don de la inmortalidad (respuesta a otro de los misterios).
Aun así, les conduce a la Roca Negra, barco en que llegó a la isla (otra respuesta más) y pone en marcha otro intento desesperado por acabar con su existencia, esta vez, con dinamita.

Jack aprovecha nuevamente la ocasión (ya lo hizo con la píldora de Dogen) para probar si es cierto que es una pieza tan importante en el juego. Mientras Hurley sale corriendo del barco, el médico y Alpert permanecen observando como se agota la corta mecha de la dinamita que han encendido.
En el último momento, a pocos centímetros del final, la mecha se apaga y la dinamita no explota. Richard abatido, Jack sorprendido. ¿Casualidad? ¿El destino protegiendo a uno de los candidatos? Mientras lo pensamos, es hora de volver al mundo exterior.



Volvamos un segundo al presente fuera de la isla, más concretamente, al instituto donde Ben, Locke y Artz imparten clases.
Como ya hemos comentado, el afán de liderazgo de Ben es algo que le viene de serie, pero esta vez hay algo que le va a hacer cambiar de planes. Alex (su 'hija' en la isla) es su mejor estudiante y su particular proyecto personal (aquí no comparten ningún parentesco). Cuando esta le pide una recomendación al director (el rival de Ben), este chantajea a Linus con hundirle la carrera universitaria si no se olvida de sus aspiraciones a mandamás.

Es en este momento cuando a cualquier seguidor de la serie se le viene a la cabeza lo ocurrido en la cuarta temporada. Keamy amenazaba la vida de Alex si Ben no se rinde ante él. Mirando por sus intereses en la isla, Linus no da su brazo a torcer. ¿Consecuencia? Alex es asesinada.
¿Pasa algo similar en el presente? No (aunque esa hábil escena de Ben en el despacho del director da pie a pensar lo contrario). Ben cede ante los chantajes del actual director para que su alumna cumpla el sueño de ir a la universidad. Si esto no es redención...



Iliana obliga a Ben a cavar su propia tumba. Por lo visto, Jacob fue como un padre para ella (¿lo explicarán algún día?). De aquí, nada destacable hasta la visita que le hace Miles. Además de una breve referencia a los insufribles de Paolo y Nikky (su tumba está allí), le comenta que Jacob esperó hasta el último momento haberse equivocado con Linus (al parecer, aún le contemplaba como uno de los buenos). Esto, no se muy bien como debería habérselo tomado, si como un cumplido o como una ofensa (aunque después de todo lo que hizo, demasiada fe había ahí).

Poco después recibe la visita de Locke que le ofrece la posibilidad de burlar su propio entierro y acompañarle. Si lo hace, se convertirá en el nuevo protector ¿negro? de la isla. No se lo piensa demasiado y huye hacia el lugar donde John le ha indicado (ahí le espera un arma para defenderse de su captora). Iliana le intercepta y, al contrario de lo que cabría esperar, le da una nueva oportunidad de redención que este acepta resignado (podía haberla disparado y escapar, pero Ben ya no es como antes). Fin de esta historia. Vayamos al final de finales.



Jack y Hugo se reencuentran en la isla con Lapidus, Iliana, Ben, Miles y Sun (con momento musical de Giacchino de esos que tanto nos gustan y tan bien queda en la serie). Todo son alegrías, saludos y abrazos, pero recordemos que estamos en la temporada final y que no hay momento para la celebración.
El plano del reencuentro da paso a un plano tras un objetivo. ¿De dónde sale? De un submarino. ¿Qué submarino? El de Charles Widmore (por lo visto, los 'amigos' de Jacob han llegado sin problemas a pesar de no haber faro que les guíe). ¿Liará la misma que en la cuarta temporada?
Esto promete. Se acabó.Continuará.