Comedia: (Del lat. "comoedia") f. Obra dramática en cuya acción predominan los aspectos placenteros, festivos o humorísticos. -Diccionario de la R.A.E-¿Qué sería de nosotros sin el humor? ¿Qué nos depararía cada día si después de lidiar con problemas personales, laborales y ajenos no tuviésemos un reducto de felicidad para evadirnos y canalizar todas esas malas energías?
Cada persona tiene su propia fórmula para alejarse de las tristezas, olvidar situaciones incómodas o maquillar auténticos dramas. Pero hay algo que nos conecta a todos en ese intento por lograr la felicidad, el humor.
Existen muchos tipos de humor. Tenemos el humor físico, el humor gráfico, el humor verbal y así hasta infinidad de variantes y posibles convinaciones.
¿Pero cual es uno de los más accesibles? ¿A cual llegamos todos tras un duro día? En resumidas cuentas, ¿qué hacemos la gran mayoría de las personas al llegar a casa cuando cae la tarde? Encender el televisor.
La erroneamente denominada "caja tonta" nos ofrece un amplio abanico de posibilades. Podemos asistir a una absurda guerra dialéctica de tertulianos, alarmarnos un poco más con los informativos, fascinarnos con auténticos seriales de culto como "Los Soprano", o gozar como enanos mientras vemos a una panda de gandules hacer el idiota durante veinte minutos.
Dentro del mundo de las series de televisión, la comedia ocupa un papel muy importante. Las hay muy divertidas, otras más bien insulsas, unas muy ácidas, otras políticamente correctas...
Pero lo que todas ellas buscan (además de audiencia y beneficios económicos para la cadena) es hacernos pasar un buen rato.
A continuación enumeraré algunas de las comedias que han pasado por mi vida en los últimos años. Unas dejaron una huella imborrable en mí, otras simplemente me sacaron del aburrimiento, pero todas me hicieron esbozar alguna que otra sonrisa.
| Friends |
En "Friends" esto no pasaba por el simple hecho de que cuando parecía que había tocado techo, este subía un poquito más para poder volver a ser tocado nuevamente.
Daba igual que Ross se casase por enésima vez, que Joey fuese cada vez más tonto o que Mónica y Chandler formasen una familia, ya que siempre podía ocurrir alguno nuevo que nos dejase embobados.
| The Big Bang theory |
Lo que prometía ser otro intento sin gracia de recuperar el cada vez más muerto espíritu de las sit-com, ha resultado ser una refrescante bofetada de buen rollo y carcajadas.
Ofrece justo lo que promete y que no es otra cosa que chistes rápidos e inteligentes y tramas tan absurdas como divertidas.
Es muy arriesgado pronosticar que siga así en un futuro, pero lo poco que he visto merece mucho la pena y con eso me vale.
| Dos hombres y medio |
También sé que no soy nadie para hacer cambiar a los demás de opinión y que cada cual tiene sus gustos y su criterio, pero no entiendo el odio irracional del que sus detractores hacen gala cada vez que se les menciona.
Aún recuerdo cuando "Perdidos" afrontaba su segunda temporada y muchísima gente estaba ofendidísima y escandalizada porque era una serie que solo vendía humo y que no tenía ni pies ni cabeza. Han pasado unos añitos y ahora es un puñetera obra de culto para muchos de esos "espectadores".
| Scrubs |
La seguí en dvd (hasta que dejaron de editarla), la volví a seguir en abierto por canal plus y la volví a retomar en Cuatroº.
No puedo evitar recomendar esta pedazo de serie a todo aquel que no la conoce y tampoco puedo dejar de enorgullecerme de todas y cada una de las personas a las que les he puesto un episodio y que han acabado riéndose a carcajadas.
| Arrested development |
Nunca he sido muy admirador de Ron Howard (y mucho menos después de ese despropósito llamado "El código Da Vinci"). Por eso cuando me enteré de que estaba detrás de esta comedia, no pude más que sentir una cierta repulsión hacia ella pensando que no sería más que un intento de comedieta cool sin gracia.
Nada más lejos de la realidad, "Arrested Development" se convirtió en poco tiempo en una de mis series (no sólo de mis comedias) preferidas, hasta que llegó Fox y se cargó el tinglado.
| Me llamo Earl |
En sus inicios era una tremenda mezcla de humor mordaz, excelentes interpretaciones y una puesta en escena espectacular. Cada episodio era más divertido que el anterior y cada nuevo personaje o situación eran repulsivamente encantadores.
Pero ocurrió lo inevitable y la serie empezó a caer en la repetición y a perder frescura. Fue en ese momento cuando los guionistas optaron por desarrollar tramas de continuidad y subtramas recurrentes, pero si algo bueno tenía la serie era la espontaneidad, o lo que es lo mismo, el caso de la semana y a otra cosa.
Continuará...
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